Frescor y sol en la montaña en pleno verano
En pleno verano, cuando el calor aprieta al pie de la montaña, el Monte Fanjing presenta temperaturas claramente más bajas gracias a su altitud y a sus densos bosques. La sombra del bosque es fresca, la niebla suele acompañar y el amanecer y el atardecer son especialmente frescos, ideales para visitar con calma. La altitud aporta un descenso de temperatura, los senderos discurren en gran parte entre bosques y la sombra de los árboles refresca de forma notable; en verano, con abundante humedad, también aumentan las oportunidades de ver mar de nubes y niebla.
Pero fresco no significa ausencia de sol. En la montaña la radiación ultravioleta es intensa; al subir, protégete del sol: sombrero, protector solar y manga larga fina son útiles; además, hidrátate a tiempo, en pequeñas cantidades y con frecuencia, para evitar insolaciones.
Organización del itinerario y gestión de las fuerzas
Conviene entrar lo antes posible y subir por la mañana para evitar el sol del mediodía; alternar la contemplación con el descanso, descansando al mediodía a la sombra o en las zonas de servicio; si hay tiempo suficiente, se puede repartir en dos días y recorrer sin prisas. Antes de subir, duerme bien y come con moderación, evitando el estómago vacío o el exceso de comida; avanza a paso constante y hidrátate poco a poco, lo que cansa menos que lanzarse de golpe.
- La Puerta Este (dirección Jiangkou) se basa en autobús turístico más teleférico, combinación flexible que ahorra tiempo y esfuerzo, adecuada para la mayoría de los visitantes.
- La Puerta Oeste (dirección Yinjiang) no tiene teleférico: todo el trayecto es a pie, con miles de escalones; subir en un solo sentido suele requerir de 4 a 6 horas, adecuado para amantes del senderismo con buena condición física.
- Entres por la puerta que entres, tras llegar al área escénica principal aún hay que subir un tramo de escalones; desde la estación superior del teleférico o el sendero hasta la zona de la Cumbre Dorada hay numerosos escalones, conocidos como la «escalera de las diez mil pisadas», con tramos escarpados que ponen a prueba las fuerzas y la resistencia.
- En los tramos empinados, ayúdate de las barandillas y avanza de lado; al bajar, cuida las rodillas; reserva tiempo suficiente para el recorrido de ida y vuelta y las colas, y evita caminar de noche.
Cómo actuar ante tormentas y suelos resbaladizos
En verano son frecuentes las tormentas; consulta el pronóstico antes de salir y deja margen en el itinerario. Durante una tormenta no permanezcas en crestas, bajo árboles grandes ni en lugares despejados; busca refugio cercano a tiempo; con viento fuerte y niebla, atiende al funcionamiento del teleférico y a los avisos del lugar, y ajusta el itinerario si es necesario. Tras la lluvia los escalones de piedra resbalan: usa calzado antideslizante, avanza despacio para no caer, baja el centro de gravedad en los descensos, da pasos cortos y no corras ni persigas a nadie en zonas resbaladizas.
En temporada alta hay mucha gente; en los escalones hacia la cima, guarda cola y cede el paso, sin empujar ni aglomerarte. Anota el contacto de tus acompañantes y el punto de encuentro, y no entres solo en zonas no abiertas.
Equipo y estado físico
- Calzado: botas o zapatillas de senderismo antideslizantes que sujeten bien el pie.
- Ropa: capa interior de secado rápido, capa intermedia de abrigo y capa exterior cortavientos; en la cima la diferencia de temperatura es grande.
- Otros: bastones de senderismo, impermeable, protección solar, repelente de mosquitos, agua potable y snacks energéticos.
- Quienes padezcan enfermedades crónicas cardíacas, de tensión arterial o respiratorias deben evaluar su estado físico antes de salir y actuar según sus fuerzas; si aparecen ahogos, mareos u molestias, detente de inmediato a descansar y, si es grave, pide ayuda a tiempo; no es necesario empeñarse en llegar a la cima.