Ir despacio también es una forma de viajar
El monte Fanjing es alto y los caminos largos; mucha gente va corriendo todo el itinerario y acaba perdiéndose la serenidad de la montaña. Si se dispone de tiempo, conviene aminorar el paso, descansar en un mirador o en un punto de descanso, tomar un té caliente, mirar las nubes, dejar que el cuerpo se adapte a la altitud y que los ojos guarden el paisaje.
Descanso en la montaña
- Detenerse en lugares abiertos: los miradores y puntos de descanso tienen buena vista, ideales para un respiro y para fotografiar;
- Recargar energías: llevar algo de comida y agua; comer a tiempo y evitar subir en ayunas;
- Tomar un té: los alrededores del monte Fanjing son ricos en té; en las casas de té o tiendas de productos típicos al pie de la montaña se puede probar té local;
- Vigilar el tiempo: al descansar, no perder de vista la hora de bajada; el último teleférico y el autobús turístico no esperan.
Consejos para un viaje pausado
- No perseguir la cantidad de «puntos obligados»; elegir unos pocos que realmente apetezca ver y contemplarlos con calma;
- Charlar con los compañeros de viaje y observar flores, plantas e insectos del camino también es un regalo de la naturaleza;
- Si cambia el tiempo, es buen momento para descansar y esperar a que se abran las nubes; a menudo hay sorpresas.
Recordatorio
Tras el descanso, no olvidar llevarse la basura y dejar todo como estaba; en la montaña la temperatura es baja y hay viento, estar sentado mucho tiempo puede enfriar; abrigarse bien. El placer de viajar despacio nace de la calma y también del respeto por el entorno y las normas.